Uno de los objetivos más importantes de una empresa es generar y distribuir riqueza, y obviamente los factores determinantes serían los ingresos y los egresos, aunque esto es solamente una parte del complicado proceso de producción de proteína animal, en este caso la producción de carne de cerdo.
Para muchos empresarios uno de los KPI´s (Indicador Clave de desempeño) es el costo de cada unidad producida. En el caso de sitios uno, el “costo del lechón” se ha vuelto una herramienta de uso común para medir la eficiencia de esta etapa. En los sitios dos y tres (Wean to Finish) el “costo del kg producido” es el método por excelencia. La matemática no falla, porque siempre se trata de estar más abajo del precio de venta la mayor parte del tiempo.
Los empresarios dan por sentado que el “precio” lo fija el mercado, mediante los mecanismos de “oferta y demanda” y como son “factores externos” que no están bajo su control, deciden enfocarse en las cosas que SÍ están bajo su control como el costo de cada unidad producida.
Cuando un empresario, porcicultor, ganadero o inversionista se enfoca en estas premisas, lo más seguro es que tendrá una granja con resultados productivos inconsistentes, debido a que se centra en mantenerse en el negocio peleando siempre por el costo más bajo, buscando el diferencial contra el precio, lo cual genera solamente una utilidad marginal, pero no se logra obtener valor.
Algunos porcicultores al adquirir genética, buscan pagar lo mínimo indispensable. Para estos empresarios, la Productividad de cada línea genética es secundaria, los avances genéticos y los detalles como conversión alimenticia, días a mercado, y porcentaje de magrez o longevidad, son considerados adornos en la negociación. Esto NO es privativo de empresarios pequeños o medianos, muchas empresas grandes incluso los considerados megaproyectos tienen personas realizando estas negociaciones con esta mentalidad.
Su punto de referencia será el precio más bajo, donde obtenga la mejor utilidad.
NO se logra obtener valor.
Cuando compran alimento, o materia prima para elaborarlo, la estrategia sigue siendo la misma. Lo más barato es siempre la decisión final, sin importar la calidad, ni los resultados a mediano y largo plazo. Saben perfecto que el alimento representa entre el 60 al 75 % del costo de producción, y todo lo que hagan con respecto al alimento tendrá una repercusión directamente proporcional con el costo, pero nuevamente NO se logra obtener valor.
Al construir nuevas instalaciones o adquirir equipos, también se trata de ahorrar espacios, y equipos, sin pensar si será más ergonómico, funcional, práctico o durable, mientras más barato sea el presupuesto tiene mayores oportunidades de ser aprobado. Las instalaciones y equipos tendrán una amortización con el paso del tiempo, y una parte se pagará con eficiencia y productividad, pero lo que es importante para estos empresarios es nuevamente el costo inicial. Con este modelo de pensamiento, nuevamente NO se logra obtener valor.
Después vienen los costos de la operación, como medicamentos, y vacunas, donde los laboratorios que realizan la investigación y desarrollo de nuevos productos hacen una gran inversión, despliegan todo su arsenal técnico para lograr desarrollar y producir nuevos medicamentos, y posteriormente las patentes caducarán a los 20 años, lo que implica que después cualquier otro laboratorio que sea capaz de copiar la fórmula, podrá venderlo, con otro nombre comercial, utilizando la “misma sal pura”, que muchas veces NO es extraída por métodos convencionales y su grado de pureza no puede ser garantizado, especialmente si el país de procedencia no exige los controles de calidad, lo que considero de más riesgo, pues los vehículos, adyuvantes y excipientes cbp, utilizados pudieran NO ser los mismos y por obvias razones los productos nunca funcionarán como los originales. Pero eso sí, seguro son más baratos que el original, y seguramente se comprarán por precio y NO por resultados.
NO se logra obtener valor.
No menos importante, mis comentarios sobre el recurso humano, que en granjas de todas las especies es cada vez más difícil de conseguir y conservar y cuando al fin se consigue, no se capacita, no se valora, y no se le paga lo que vale en realidad, y lo que se queda es lo que generalmente NO consigue trabajo en otros lados. Esa es la calidad de mano de obra en la mayoría de las granjas. NO se logra obtener valor.
Cuando un empresario, porcicultor, ganadero o inversionista amplia su visión, entiende mejor el proceso y su parte en la cadena productiva, sabe que las utilidades son inherentes al proceso, pero NO el fin último, y esto cambia radicalmente las cosas.
Encuentra su ¡PROPÓSITO!
Comienza a buscar la genética como un socio que caminará junto a él, para sembrar las bases del futuro que se proyecta, que lleva implícita una mejora continua, buscando la cooperación para que las mejoras sean sustentables y amables con el ambiente en una relación ganar – ganar. Sabe que el precio vale lo que esta pagando, ya que generará utilidad consistente.
¡¡Aquí se logra obtener valor!!
Cuando busca la alimentación de sus animales con los mejores productos del mercado, entiende que no serán baratos, pero que el valor del insumo generará los resultados consistentes esperados. Los animales lo agradecen, los clientes y consumidores también, y su margen al ser más eficiente, cubrirá el sobreprecio que pagó por los insumos de mejor calidad. Al final estará contribuyendo con sus proveedores, a mejorar el ambiente.
¡¡Aquí se logra obtener valor!!
Cuando piensa en construir y/o instalar nuevos equipos, sabe que debe considerar el bienestar animal, la operatividad de la granja, la ergonomía para los empleados, el orden, limpieza, manteniendo la productividad, todo cuenta, todo suma, y al mismo tiempo se asegura de que sea consistente. Cada peso invertido tomando en cuenta estos factores, valdrá la pena.
¡¡Aquí se logra obtener valor!!
Para ser congruentes con el propósito, los costos de operación, como medicamentos y vacunas, las empresas saben que cada producto debe probar su eficacia, y confiabilidad. Los gastos generados son parte de la operación y dependerán del volumen. Representan un gasto, cuando se administran sin un diagnóstico estricto, y sin ninguna planeación. Los medicamentos y vacunas deben ser prescritos debidamente después de realizar un diagnóstico estricto y oportuno. No representan un gasto, cuando son administrados en tiempo y forma.
¡¡Aquí se logra obtener valor!!
El recurso humano es el factor que puede agregar valor a la operación, cuando la alineación de objetivos sigue la tendencia desde el empresario, hasta el último empleado de la nómina y cuando “todos” ejercen el mismo propósito.
Comienza desde el reclutamiento, donde se buscan las capacidades, los valores y la calidad moral de cada individuo, para que pueda ser más fácil a los lideres, coordinar equipos de trabajo más homogéneos, y asertivos.
No siempre la motivación logra los resultados.
Lo que logra los resultados es la disciplina como factor clave para que los resultados se logren de manera consistente.
NO basta con llegar, se deben mantener y crear una cultura de mejora continua en todos sentidos a todos niveles.
¡¡Aquí se logra obtener valor!!
No existe contradicción entre buscar la utilidad y buscar generar Valor.
Al final uno es consecuencia del otro, pero deben ir juntos. Buscar la utilidad sin Propósito es avaricia.
Existen dos tipos de personas: las que hacen las cosas bien y las que simplemente las hacen. La diferencia está en el propósito y en el resultado que obtiene cada uno.
¿A qué tipo de persona perteneces?
Ya lo decía Oscar Wilde: “si pasas tiempo con los animales, corres el riesgo de volverte una mejor persona”
Hagamos de nuestro trabajo de producir carne de cerdo de calidad mundial, nuestro propósito de vida.
Después de todo a eso nos dedicamos, ese es nuestro oficio…
El TIP: Si no le das valor a las cosas importantes, su costo te hará pagar el precio.
Por Jorge Antonio Perea Gayosso / Hendrix Genetics Swine México


















