San Andrés de Giles alcanzó los 501,76 metros de salame y desplazó a Tandil de la marca nacional y volvió a quedar en el centro de la pulseada por el salame más largo del país: un ejemplar de 501,76 metros le devolvió el récord y dejó a Tandil listo para intentar recuperarlo en noviembre. La marca, certificada durante la fiesta local, reavivó una competencia que ya se volvió tradición entre regiones chacinera.

Detrás de la nueva marca está José Meretta, fundador de Chacinados La Vasquita, una pequeña fábrica familiar que nació después de una crisis y terminó metida en una carrera por el récord nacional. Según publicó La Nación, la idea surgió al ver que Tandil estiraba cada año su propia marca. “Si lo hizo otro, ¿por qué no lo voy a hacer yo?”, recordó Meretta.

La pieza récord tardó 38 días en secarse y se vendió en unos 40 minutos durante el último fin de semana. Además, tres metros fueron rematados a beneficio de los Bomberos Voluntarios. Con esos números, San Andrés de Giles recuperó el título y volvió a poner en escena una competencia que en los últimos años tuvo a Tandil como protagonista.Meretta contó que el objetivo inicial no era quedarse con una marca nacional, sino recuperar una celebración para su pueblo. La primera edición tuvo un salame de 120 metros y, con el tiempo, la apuesta fue creciendo hasta llegar a 469,18 metros, antes de que Tandil superara esa cifra. Para lograr el nuevo salto, incluso diseñó y construyó un dispositivo específico para elaborar una pieza de semejante longitud.
“Un día me encerré en un galpón y dije: ‘Voy a hacer un aparato para hacer un salame de 100 metros’. Y bueno, lo pude hacer, lo logré”, relató.
La historia también tiene un costado de supervivencia. Meretta dijo que en 1997 se fundió en el campo y que, a partir de esa caída, empezó a elaborar chorizos, salamines y salames para generar ingresos. El emprendimiento se formalizó con la apertura de Chacinados La Vasquita el 11 de junio de 1999. Hoy trabajan allí seis personas, en una estructura que sigue siendo familiar.

En ese recorrido, destacó el acompañamiento de su esposa, con quien atravesó la crisis que dejó la pérdida del campo. También explicó que el nombre de la empresa remite a su origen vascoSan Andrés de Giles destronó a Tandil con este nuevo récord Con cada edición, la apuesta fue creciendo hasta superar los 500 metros. “Mi objetivo era honestamente llegar a los 500. Así que lo logramos”, dijo Meretta.
Ahora el desafío es sostener la marca, porque Tandil ya anunció que buscará recuperarla en la próxima edición de Chacinar, prevista para noviembre de 2026. Meretta, por su parte, ya piensa en el próximo intento: “Esperemos que en 2027, si estamos, podemos lograr algo más”.
En Tandil
Desde Tandil celebraron el récord alcanzado por San Andrés de Giles y remarcaron que este tipo de iniciativas visibiliza el trabajo de la producción chacinera en todo el país. “Más allá de esta sana competencia que se da entre las diferentes regiones productoras, estas iniciativas ponen en valor a toda la cadena productiva y las tradiciones que forman parte de cada región”, señaló Juana Echezarreta, presidenta del Consejo de la Denominación de Origen de Tandil.
La dirigente confirmó además que Tandil ya se prepara para volver a competir por la marca. El 7 y 8 de noviembre, durante una nueva edición de Chacinar, buscarán recuperar el récord que ahora está en manos de San Andrés de Giles.
“Asumimos con entusiasmo el desafío de cara a la próxima edición de Chacinar y esperamos superar nuevamente el récord”, afirmó Echezarreta. Recordó además que el Clúster Porcino de Tandil trabaja desde 2014 con este objetivo.Más allá de la competencia por la longitud del salame, Echezarreta remarcó que el festival busca promocionar la actividad porcina y los productos característicos de la región. “Nuestro Salame de Tandil cuenta con la única Denominación de Origen del país y, más allá del récord, el foco del festival está puesto en promover y difundir toda la cadena de valor porcina y la calidad de nuestros productos identitarios”, explicó.
En esa agenda también ocupa un lugar central la capacitación. Como parte de las actividades de Chacinar, Tandil realiza cada año una jornada técnica al comienzo del festival, orientada a productores, empresas del sector, estudiantes y representantes de la universidad.
Tomado de www.informedigital.com.ar y El Día de La Plata

















