Durante el último año, la faena porcina totalizó 8.517.433 cabezas, lo que representó un incremento del 2,5 % en comparación con el 2024, marcando el nivel más alto registrado hasta la fecha.
Este crecimiento en la cantidad de animales procesados se vio acompañado por una mejora notable en la eficiencia del sistema y en los indicadores productivos. Como resultado, la producción de carne de cerdo alcanzó un máximo histórico de 812.272 toneladas, un 3,4 % más que el año anterior.
Uno de los datos más destacados del balance de 2025 es el salto en el consumo interno. El consumo per cápita llegó a los 18,9 kilos por habitante por año, un valor récord que implica un crecimiento del 8,7 % respecto a 2024.
Este fenómeno responde a un cambio estructural en los hábitos de los consumidores argentinos.
La carne de cerdo ha dejado de ser una opción ocasional para convertirse en una alternativa habitual frente a otras proteínas animales. Entre los factores que explican esta tendencia se encuentran:
—La diversificación y versatilidad de los cortes disponibles.
—Precios competitivos en góndola.
—Un mayor reconocimiento de sus beneficios nutricionales.
Consolidación del mercado externo
En el plano internacional, el sector también mostró un desempeño sólido y sostenido. Argentina cuenta actualmente con 54 mercados abiertos para la exportación de carne y subproductos porcinos.
En términos de divisas, las ventas al exterior alcanzaron los 15.354.761 dólares, lo que representa un aumento del 3 % en valor respecto al año previo.



















